Flora Veiga

Un mate humeante, la arcilla que quiere ser moldeada y un gran horno abierto esperando a esas preciadas piezas de barro. Multitud de ojos y cabecitas posan su mirada en la mesa de la artesana. Con manos ágiles y experimentadas, Flora perfila las piezas de su primera colección: UNO. En ella toma el cuerpo humano como un recipiente, creando una suerte de tazas y macetas.

Sus creaciones son cautivadoras y transmiten vida, tienen esa alma de las cosas hechas a mano cargadas de ilusión y sentimiento. Flora nos habla de la impronta de la creación, de los tiempos naturales de los procesos. No todo se consigue a golpe de click, en ocasiones (la mayoría) tenemos que ser pacientes y esperar. En un mundo acelerado se agradece bajar la aguja de la velocidad y entrar en esta dinámica “slow”.

Para ella la artesanía es una forma de vida, una forma de relacionarse con este mundo.

UNO creaciones